
Por el maestro Diego Flores exclusivo de
Diario DemocraciaEl pasado miércoles una
tristísima noticia conmocionó al mundo del ajedrez, se trataba del fallecimiento del
GM David Bronstein. Nacido en 1924 en un pequeño pueblo cercano a
Kiev, Ucrania, la historia de su vida tuvo momentos muy difíciles.
De familia judía, tuvo que soportar la marginación que esto implicaba en la Unión Soviética por esos años, donde además sólo el 3% de su generación sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo nada pudo detener su amor por el ajedrez. A los catorce años se convirtió en uno de los mejores jugadores de Ucrania, y pocos años después clasificaría para jugar la final del Campeonato Soviético, el cual ganaría en 1948 y 1949. En 1950, y ya reconocido entre los mejores del mundo, participa del Torneo de Candidatos en
Budapest, donde conquista el primer puesto y adquiere el derecho a retar al Campeón Mundial vigente:
Mikhail Botvinnik.
El
match se desarrolló en
Moscú a 24 partidas, y el resultado final de 12-12 permitió a
Botvinnik mantener el título. A dos partidas del final,
Bronstein contaba con un punto de ventaja, pero es aquí donde nacen las famosas sospechas de conspiración en su contra.
En la
URSS, la imagen de
Botvinnik era similar a la de un ídolo nacional, por lo que su derrota no hubiera caído nada bien. Esto hace pensar que las presiones que pudo haber recibido
Bronstein por parte del gobierno no suenen tan descabelladas, sobre todo teniendo en cuenta la época en que se vivía.
A pesar de no haber obtenido el título mundial, ganó las cuatro Olimpiadas que disputó representando a los soviéticos, y más de cincuenta torneos internacionales. Siempre se lo recordará como un artista del ajedrez, se caracterizó por la gran creatividad y originalidad de su juego."...
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